LO QUE NO SE DEBE HACER

Si te apasionan las orquideas y  quieres aprender un poco más de estas plantas, un tanto místicas, extrañas, pero realmente sencillas de cuidar y cultivar y agradecidas con el trato que reciben,  ten encuenta este concejo:

La realidad es que muchos amantes de las orquideas, pierden con frecuencia sus plantas porque no saben como tratarlas. Cometen errores que sus orquideas, por más resistentes que sean, no podrían tolerar...

Pero... ¿de qué estamos hablando?

Los Tres Errores Más Frecuentes En El Cuidado de las Orquideas:

1. Regar demasiado:  Las Orquideas tienen sus propios requerimientos de riegos, no puedes compararlas con tus otras plantas de jardín, comunes, las cuales soportan mayor cantidad de agua que una orquidea.    Si notas que tus orquideas permanecen mojadas mucho tiempo y que el sustrato o medio de cultivo también está muy húmedo, es porque las has estado regando demasiado. Si este es el caso, para de hacerlo inmediatamente y comienza a espaciar los riegos. Inicialmente, riega solo cuando tu orquidea esté completamente seca. Verás la diferencia en su aspecto en unos cuantos días o semanas.

Regar bien es básico y vital, para que el cuidado de tus orquideas sea realmente efectivo. Cuando no se hace bien, sobrevienen problemas de enfermedades y pudriciones muy severas y destructivas para ellas.

Después de ver los problemas por los que atraviesan muchos amantes de las orquideas, me atrevería a decir que el Exceso de Riego, es una de las causas principales, por las que mueren las orquideas en manos de quienes las compran para coleccionar o decorar con ellas.

2. Sembrarlas en tierra:    Este error es bastante típico en los iniciados en el cuidado de las orquideas y en su cultivo. Antes que todo, debes saber que la mayoría de las orquideas son epífitas. 
No solo eso, la mayoría de las orquideas que se venden en las tiendas de jardinería, en las floristerías y en el mercado, no requieren tierra para crecer. Son Epífitas...

Normalmente, se utilizan sustratos a base de piedra, carbón, corteza de árboles, pino, coco y otros materiales similares. Revisa muy bien en que sustrato viene la orquidea que has comprado y cuando te toque transplantarla, asegúrate de repetir lo mismo o de cambiarte a algún sustrato donde ellas puedan crecer bien. No uses tierra en ningún momento, a menos que tu orquidea sea realmente terrestre, solo esas lo resistirán.

3. Transplantarlas cuando están en floración:   Este error es igualmente frecuente. Muchos amantes de las orquideas piensan que la flor es solo algo mas (por cierto muy bella) que le sale a las orquideas. Pues no. Las flores de tus orquideas, no solo son bellas sino que también son una carga pesada de llevar para ellas.

Si. La flor exige de tus orquideas alimentación constante, de modo que si en estas condiciones decides transplantar a tu orquidea para otra maceta, estás haciéndole un gran daño pues le será muy difícil mantener viva y saludable sus flores, mientras ella se adapta a la nueva casa, el nuevo sustrato y las nuevas condiciones que tú le has impuesto.

Si alguna vez pensaste o estás por decidirte a transplantar tus orquideas cuando aún están florecidas, es mejor que no lo hagas, ya sabes el daño que puede sufrir la flor. Normalmente sucede que se marchita con increíble rapidez.

Cada uno de estos errores que te he comentado y explicado en este artículo, pueden ayudarte a cuidar mejor a tus orquideas.

Espero que este aporte de hoy te haya ayudado a evitar errores frecuentes y comunes en el cuidado de las orquideas de tu colección o decoración.

Poco a poco ganarás más experiencia y te darás cuenta que el cuidado de las orquideas, depende realmente de que sepas de antemano lo que a ellas les gusta y toleran. 

Saludos...  Omar